Las invisibles Wendys de Pedro Pan

Para Ermitas Ramos, mi madre, que hoy día 13 de noviembre hubiera cumplido 90 años. Gracias, mima, por la vida y la esperanza….

Un niño gigante, paraplégico, de aspecto helado y textura impenetrable, cabizbajo y afligido, con muletas y pesado bulto sobre sus espaldas se ha hecho presente en la ciudad de Miami. Lo han instalado como homenaje a los 14,048 niños que llegaron a Estados Unidos en la llamada Operación Pedro Pan entre diciembre de 1960 y octubre de 1962.  Es una escultura, una estatua eregida en homenaje a una experiencia única y sin precedentes en este continente – el éxodo de menores no acompañados por sus padres- que se une a un monumento anterior localizado en la Avenida 13 del South West de Miami. Loable la idea de recordar el acontecimiento histórico con una obra de arte público. Lo que no puedo imaginar es a quién se le ocurrió aprobar la propuesta de escultura que ahora hiere la vista de los transeúntes en el downtown de Miami y desinforma sobre el acontecer de ese éxodo masivo.

Yo llegué a Estados Unidos el 20 de octubre de 1961 en la Operación Pedro Pan. Soy una entre miles de Wendys -de invisibles Wendys- que volamos en Cubana de Aviación hacia un refugio temporario, con una maletica portadora de tres mudas de ropa, un abrigo, libros de piano -que me fueron confiscados durante el chequo en el aeropuerto de Rancho Boyeros- y algunas fotografías. No era aquel viaje una ruptura permanente. No era ni remotamente el destierro. Era más bien una especie de vacaciones en el Norte, apenas un paréntesis que iba a salvarnos del peligro inminente de ser enviados a Moscú, a Praga o a Berlín en supuestas becas de estudio, en contra de la voluntad de nuestros progenitores.  Era un compás de espera mientras se resolvía la problemática política del país con la “caída” de Fidel.  Acuñados nuestros pasaportes con la famosa visa waiver, salimos del país con documento de nuestros padres que autorizaba nuestra salida, el récord de vacunas, y el permiso de inmigración del Estado cubano. No fuimos en ningún momento objeto de secuestro alguno, ni de la famosa CIA, ni de nadie. Miente el gobierno de Cuba descaradamente, y mienten los que se hacen eco de su propaganda: la salida de 14,048 niños cubanos fue abierta, autorizada, y celebrada por el gobierno revolucionario, porque se anticipaba que detrás de nosotros saldrían 28,000 adultos dueños de casas y de negocios cuyos bienes se repartirían como botín de guerra entre los nuevos dirigentes. ¡Si alguien secuestró nuestras vidas, fue el propio gobierno cubano!

Pero ése no es el tema de este blog. El tema de este blog es una escultura horrenda que deforma lo que fue la experiencia colectiva de 14,048 niños cubanos, e invisibiliza -para no cambiar- la presencia de nosotras las niñas – las Wendys- de esta historia. Pobre Elly Vilano Chovel, que tanto luchó por esa presencia. La experiencia Pedro Pan no puede representarse mediante discapacitación y muletas, o con torpes pasos con el hogar a cuestas, o sólo con tristeza y pesimismo. Sí, fue una experiencia brutal en algunos casos, enajenante en otros, traumatizante para muchos, quizás para todos. Pero la Operación Pedro Pan -de Johns y Michaels y Wendys- es una historia de optimismo y esperanza, de triunfos personales, de sobrevivencia del espíritu, de familias re-ensambladas, de nuevos significados de cubanidad, de vidas, carreras, servicio y creación logrados durante los últimos 50 años por aquellos baby-boomers cubanos que hoy somos abuelos, senior citizens y alcanzamos la edad del Medicare.

Rechazo las muletas, el bronce denso e insensible, el bulto pesado, la vista enterrada en el suelo, la minusvalidez y la torpeza de esa escultura.  En su lugar, propongo una espiral gigante, una espiral de niños y niñas, cogidos de la mano, volando hacia el futuro, hacia la libertad, hacia los cielos. Si quieren ponernos lágrimas, que las pongan. Si quieren ponernos sobresalto o risa, también. Pero niños y niñas en ascenso hacia una nueva vida, cogidos de la mano incluso de figuras adultas que representen a los padres y a las madres cuyos destinos rescatamos al obligarlos de una forma u otra a salir tras nosotros y a dejar atrás el infierno.  Ese es el mejor y más exacto homenaje y símbolo que pueda quedar de la Operación Pedro Pan.

Published in: on November 13, 2012 at 6:03 am  Comments (9)  

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9 CommentsLeave a comment

  1. Bravo Ileana!
    Your idea for a new sculpture is magnificent!!!
    Hope that it can be done soon.
    It’s the least that can be done in honor of the
    Girls, that like you suffered being “alone”
    In “Neverland”….
    Let’s start a campaign to collect the amount
    Necessary to erect the new sculpture….

  2. Gracias por tan elocuente blog. Aunque la escultura de un nino desvalido con muletas quisiera reflejar en forma abstracta el peso fisico y mental que conllevo la separacion de ninos y padres cubanos, quien sabe solo nuestros compatriotas pudieran entender su significado. Para los demas, quiza la escultura refleje un exodo de ninos con impedimentos fisicos.

    Esta interpretacion puede confundir el significado del exodo de Pedro Pan. Desgraciadamente, muchas personas aun desconocen que a noventa millas existe un regimen comunista donde un solo partido se ha mantenido por mas de cincuenta anos dirigido mayormente por una persona, el dictador Castro seguido por su hermano Raul. Aparte de los fusilamientos frente al paredon, encarcelamiento por no participar con el regimen, la reforma agraria que despojaba a las personas de sus pertenencias aun estando en la isla, etc., el adoctrinamiento de ninos en las escuelas y la potestad del gobierno de enviar los ninos a escuelas comunistas extranjeras sin el consentimiento de los padres, fueron los causantes del exodo de Pedro Pan. Al notar con gran descontento que los ninos llegaban a sus hogares cantando himnos de la revolucion o haciendo comentarios favorables al comunismo, los padres – de clase media, pobres o ricos – comenzaron la dificil tarea de enviar a sus hijos hacia un mundo libre con la esperanza – bien fuera de la inminente libertad de Cuba o de poder reunirse con ellos cuando obtuvieran sus visas waiver y aprobacion de salida.

    Se enfatiza que no se esta despreciando a los paraplejicos al discutirse el tema de la escultura, es solo que no refleja con claridad ante los ojos del mundo – fuera de las raices cubanas – la historia triste de un gran numero de ninos que tuvieron que abandonar el amor y proteccion de sus padres para comenzar una nueva vida en este gran pais.

  3. Ileana, yo tampoco me sentí representada en esa escultura con muletas y casa a cuestas. Además creo que los que se merecen un monumento son nuestros padres, que tomaron la dolorosa decisión de separarse de nosotros, auque todos tuviéramos la ilusión de que sería solo por unos meses.

  4. Como siempre, magnifico…!!! Yo no vine con las de Pedro Pan pero vine en las mismas condiciones porque, me mandaron sola a un pais (Mexico) a donde hablaban mi idioma pero donde me senti extranjera por primera vez en mi vida. No me reuni con mi famiia hasta mucho despues cuando ya mi padre moria y quedamos solamente mi madre y yo. Esa estatua ( no la he visto pero la describes perfectamente bien) es un insulto a los “baby boomer’s cubanos y cubanas que hemos triunfado, que somos gentes de bien, que tenemos hijos que se sienten cubanos como nosotros sin dejar de ser americanos.
    Por personas como tu… No, por MUJERES como tu, es que vale la pena identificarse como CUBANAS aqui y en cualquier lugar del mundo.
    Te quiero hermana.

  5. Ileana, me parece una idea estupenda. Estoy casi seguro que los Pedro Pan, aplaudirán tu iniciativa, y esperemos que la apoyen. Yo no soy Pedro Pan, pero conozco bien la historia. Felicidades por tan brillante propuesta.

    Iván Acosta

  6. Yo tampoco soy Pedro Pan, pero desde que vi una foto de la escultura no me gustó nada. Ahora, como a menudo sucede, tú has expresado en certeras palabras lo que fue un sentimiento impreciso. El insulto es doble, por hacer invisibles a las Wendys y por poner a todos los niños y niñas como minusválidos cuando en realidad han resultado superválidos. Es una pena. No creo que hubiera mala fe pero ya sabemos que no bastan las buenas intenciones.

  7. Ileana:

    Yo tambien senti que esta escultura no nos representaba. Por lo menos no a un nino con una casa acuestas y con muletas. Debieron de poner otra cosa, como una maleta con imagenes del hogar que dejabamos, la isla de Cuba y signo de interrogacion por un futuro incierto. Eso fue lo que trajimos todos lo ninos Pedro Pans. Deberian de estar representados ninos y ninas por igual. La idea del espiral ascendiendo tambien suena interesantes. Estoy segura que en los 14,048 minos Pedro Pan hay tanto talento que se deberia explorar darle la escultura a un artista Pedro Pan que sepa todo lo que esta experiencia representa. Esto es un proyecto que si cuenta con la contribucion de los Pedro Pans y todos los que se identifiquen con nosotros puede dar fruto a algo que verdaderamente nos represente, sin proyectar discapacidad como puede ser facilmente interpretado por mucho.

    Angela E. Lopez, Ph.D.

  8. Cuando vi la escultura no lo podia creer, gracias por tu critica. Creo que deberiamos recoger firmas para que sea removida.
    Marta Cabrera

  9. BRAVO!


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